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Citología de Serie Periférica

 

Hematíes

Características morfológicas:

El hematíe o eritrocito es el elemento más maduro de la eritropoyesis. Su misión fundamental es la captación de oxígeno y su transporte a los tejidos. Los eritrocitos son elementos anucleados, de color rosado y de forma redondeada u oval, con una depresión o zona más clara en el centro. Al corte transversal tiene forma de disco bicóncavo, de unos 2 um de espesor, con un diámetro aproximado de 7 um. Las características de su coloración se deben a la riqueza y distribución hemoglobínica de su interior, a su tamaño y forma. Las alteraciones del tamaño, de la forma y del contenido hemoglobínico de los hematíes pueden observarse estudiando con detenimiento la sangre periférica tras su tinción panóptica y en las zonas correctamente extendidas, siendo esta observación de gran utilidad en el diagnóstico de diversas hemopatías. Con todo la metodología ideal para el estudio de la forma eritrocitaria es la microscopía electrónica de barrido, ya que con ella los artefactos técnicos se reducen al mínimo.

El precursor más inmediato del hematíe maduro es el reticulocito. Con la pérdida del núcleo el eritroblasto ortocromático, éste se transforma en reticulocito, elemento anucleado que todavía posee cierta capacidad de síntesis de RNA, proteínas y hemoglobina, gracias a la persistencia de algunas mitocondrias, ribosomas y restos de reticuloendoplasma. Su tamaño es algo superior al del hematíe maduro (8-9 um), y conserva un cierto grado de basofilia (policromatofilia).

Tras la tinción vital con azul de metileno o azul de toluidina se objetiva en su interior una sustancia reticulada granulo-filamentosa, que no es más que la precipitación del colorante sobre restos de ribosomas, RNA mensajero y otras organelas celulares. A medida que el reticulocito madura, va perdiendo el retículo granulofilamentoso hasta transformarse en hematíe maduro, desprovisto del mismo. El reticulocito permanece algunos días en la médula ósea, pasando luego a sangre periférica, donde persiste 24 horas y finaliza su maduración. El tiempo que tarda en madurar el proeritorblasto a reticulocito es de 3-4 días. El recuento del número de reticulocitos en sangre periférica es un dato muy útil para establecer el índice de efectividad global de la eritropoyesis y determinar el origen central o periférico de una anemia, así como para enjuiciar el carácter regenerativo o arregenerativo de los síndromes anémicos.

Eritropoyesis